¿Sabes lo que es tener 30 años y conocer a una persona desde los 5?
Veinticinco años pueden ser pocos en una vida completa. Pero cuando echas la vista atrás y no imaginas un momento de tu existencia sin tenerle a tu lado, veinticinco años se convierten en un todo que te llena y te hace sonreír.
Más aún si, en esos veinticinco años, ves cómo esa persona pasa de ser un chico tímido, inseguro, introvertido y freak a convertirse en un hombre divertido, con confianza en sí mismo, extrovertido y… bueno, hay cosas que ni cambian ni tienen porqué hacerlo.
Y pasa que, de repente, un día te despiertas, ves una foto en la que apareces con él haciendo el tonto y te das cuenta de que habéis construido algo capaz de superar obstáculos, desapariciones y cambios. Algo tan valioso que te entran ganas de guardar esa foto, esos recuerdos y a ese chico en un cajón pequeñito para poder llevarlo siempre cerca de tu corazón.
Algo tan valioso que pronto entiendes que no necesita de cajones ni encierros, porque parte de su importancia reside en que es una relación tan libre que decide no escapar, que decide quedarse y alimentar para siempre las dos vidas.
¿Sabes lo que es tener un amigo con el que sólo te falta compartir la misma sangre?
¿Sabes la suerte que tengo?

